Un saco, un bolso

Bolso saco

En Cafés La Mexicana tostamos café diariamente. Un café que proviene de fincas  seleccionadas en las regiones más remotas de todo el mundo.

Pero…¿Cuál es el viaje del café?

El café arábica que tostamos diariamente, se cultiva en los cafetales más privilegiados en regiones de clima tropical de países como Guatemala, Colombia, Indonesia, Tanzania, Brasil, Etiopía, Kenia o Zambia. Allí, trabajadores locales recolectan y seleccionan las bayas a mano que después pasan por un tratamiento y lavado que acaba en la forma que todos conocemos: El grano de café. Estos granos de café verde se meten en sacos para su transporte. Cada finca elige y trabaja con sus propios sacos, que tienen diseños diferentes dependiendo del lugar de origen. Estos sacos, cruzan mares y océanos en barco hasta llegar a nuestras costas. Su larga trayectoria termina por tierra hasta llegar a las manos de nuestro maestro tostador.

La historia del saco de café es una aventura larga e intensa. Ha recorrido un largo camino y no queremos que su viaje termine en nuestra fábrica.

Por eso acudimos a Matilde y Júlia. Son emprendedoras españolas “mujeres todo terreno y naturales” y con su ayuda hemos podido hacer este proyecto realidad. En su taller, lavan, tratan, y cosen con mucho cariño, nuestros sacos. Los convierten en piezas únicas. Por eso cada bolso es diferente y único.

Hemos querido darle una segunda vida a un elemento que había terminado su viaje, y que llega para marcar una nueva tendencia mientras cuidamos el medio ambiente. Queremos concienciar del valor de la reutilización y aportar nuestro granito de arena (o de café).

Este bolso no es sólo un complemento ideal, representa valores como el reciclaje, la reutilización, el respeto al medio ambiente y el apoyo al pequeño comercio.

Y ahora, ¿te unes al viaje del buen café?.

#GenteDeBuenCafé


¡Lo quiero!

*¡Recuerda! esta imagen es un ejemplo. Todos son diferentes.